Qué mide la calidad del aire interior
La calidad del aire interior se compone de varias mediciones distintas que a menudo se perciben como una única sensación. El dióxido de carbono indica la ventilación de un espacio, las partículas rastrean lo que entra del exterior o se genera dentro, y la humedad afecta tanto al confort como a la transmisión. Una habitación puede estar bien en un aspecto y mal en otro.
Reducirlas a un único veredicto es donde los equipos de instalaciones cometen un error, ya que la solución difiere por completo. Un nivel alto de dióxido de carbono indica un ajuste de ventilación; un nivel alto de partículas puede deberse a un filtro o a una ventana abierta junto a una carretera. Se ha omitido deliberadamente cualquier afirmación sobre la salud: vincular una lectura con enfermedades, ausencias o productividad es una afirmación clínica y legal que un proveedor de monitoreo no debe hacer.
Siete escenas abordan la medición: una sobre por qué la habitación se siente cargada, dos sobre el dióxido de carbono como indicador de aire fresco en lugar de contaminante, dos sobre las partículas y su origen, una sobre la humedad y sus dos efectos, y una sobre por qué un índice único oculta la acción.

