Lo que un piscicultor no puede ver desde la orilla
Las condiciones del agua en un estanque cambian más rápido de lo que cualquiera puede recorrer la orilla. El oxígeno disuelto disminuye durante la noche, y para cuando el comportamiento de la superficie parece anormal, el stock ya ha estado estresado durante horas. Una sola mala noche puede arruinar una temporada, y ocurre mientras todos duermen.
Esa asimetría entre la velocidad con la que se mueve el agua y la frecuencia con la que alguien la observa es la esencia de la promoción. No necesita explicación para un piscicultor y no puede explicarse a nadie más en treinta segundos, lo cual es el enfoque perfecto para una promoción. Lo que no debe aparecer en pantalla son los datos de su propia especie y umbrales: los rangos seguros difieren según la especie, la densidad de siembra y la temperatura, y publicar un número invita a un piscicultor a aplicarlo al estanque equivocado.
La promoción se desarrolla en seis escenas: una en el estanque a las tres de la mañana, otra sobre la caída del oxígeno sin nadie presente, una sobre la alerta que llega a un teléfono, una sobre el arranque del aireador, una sobre la mañana que no se convirtió en una pérdida, y una sobre el siguiente paso.

