¿Por qué cerrar una inspección de daños lleva tres semanas?
Un siniestro por daños a la propiedad pasa la mayor parte de su vida en espera. El perito inspecciona el día uno, redacta el informe de memoria esa misma tarde o a la mañana siguiente, descubre una fotografía faltante y programa una segunda visita. Cada viaje de ida y vuelta entre el campo y la oficina añade días que el asegurado experimenta como silencio.
El tiempo de ciclo es la métrica clave en esta categoría, y casi todo se debe a una captura incompleta, no a decisiones lentas. Un siniestro completamente documentado en la primera visita avanza a la velocidad de la evaluación; uno que no lo está, avanza a la velocidad de programar otra cita. Lo único que se debe retener son los datos del siniestro de cualquier tipo: números de póliza, direcciones, valores de pérdida y fotografías de daños reales identifican a un asegurado y no pueden aparecer en material de marketing.
La plantilla guía un siniestro a través de siete escenas: una sobre el ciclo actual y dónde se acumulan los días, dos sobre la captura guiada que no permitirá que una inspección termine incompleta, una sobre el etiquetado de fotografías de daños a medida que se toman, una sobre la sincronización con la oficina antes de que el perito abandone el lugar, una sobre lo que recibe el examinador de escritorio y una sobre lo que implica un piloto en un solo riesgo.

