¿Por qué los autobuses fallan en la carretera y no en el depósito?
Un autobús que falla en servicio, generalmente ya estaba fallando en el depósito. Los informes de defectos llegan como tarjetas escritas a mano o menciones verbales en el cambio de turno, se transcriben a un sistema de mantenimiento días después, y el patrón en toda la flota (tres vehículos con la misma falla) permanece invisible hasta que uno de ellos se detiene en una ruta.
Las averías en carretera son el principal indicador para un operador, y son el último síntoma de un problema de informes, más que de mantenimiento. La información necesaria para prevenirlas existía, en el depósito correcto, con varios días de antelación, en un formato que nadie podía agregar. Totalmente excluidos del vídeo están los datos de rendimiento del operador: el kilometraje entre fallos, la exposición a sanciones y las cifras de rendimiento contractual pertenecen al operador y solo aparecen con su consentimiento.
Ocho escenas cubren el panorama de la flota: dos sobre cómo se informan los defectos hoy y dónde se introduce el retraso, una sobre la captura en el punto de inspección, dos sobre la vista de la flota y cómo emerge una falla repetida, una sobre la programación del trabajo en función de la disponibilidad del vehículo, una sobre lo que el gerente de ingeniería ve semanalmente, y una sobre cómo se ve una implementación en un solo depósito.

