Qué sucede con la lluvia después de caer en la calle
La lluvia que cae sobre una carretera corre hacia el bordillo, cae por una alcantarilla y viaja a un río, lago o al mar —en la mayoría de las ciudades sin ningún tipo de tratamiento. Esa es la sorpresa: el desagüe pluvial y el alcantarillado de aguas residuales son dos redes separadas, y solo una termina en una planta de tratamiento.
Cualquier cosa vertida en una alcantarilla de la calle llega a aguas abiertas prácticamente sin cambios, y dos comportamientos públicos se derivan directamente de la incomprensión de esa separación. Aceite, pintura y agua de limpieza se vierten por las alcantarillas asumiendo que serán tratados, y las alcantarillas bloqueadas no se reportan porque los residentes asumen que el desagüe es asunto de otra persona hasta que la carretera se inunda. Lo único que hay que evitar es prometer tiempos de respuesta: establecer un plazo de limpieza para un bloqueo reportado crea una expectativa que el programa de mantenimiento podría no cumplir.
Esta plantilla cubre la red en seis escenas: dos que siguen la lluvia de una calle desde el bordillo hasta la descarga, una que contrasta el desagüe pluvial con el alcantarillado de aguas residuales, una sobre lo que hace una alcantarilla bloqueada en un aguacero, una sobre lo que nunca debe verterse en un desagüe y una sobre cómo reportar un bloqueo.

