La razón de ser del Bloqueo y Etiquetado
El Bloqueo y Etiquetado protege contra un único riesgo: una máquina apagada pero no segura. La presión almacenada, un condensador, una carga elevada o un compañero que desconoce la presencia de alguien en el interior pueden reactivar la energía en equipos que parecen inactivos. El procedimiento aísla cada fuente de energía, bloquea cada punto de aislamiento y luego exige un intento de arranque verificado antes de iniciar cualquier trabajo.
El paso de verificación es el que más se omite y, sin embargo, es el que garantiza la seguridad. El bloqueo es visible y social; intentar arrancar la máquina después de haber colocado el candado puede parecer redundante para quien acaba de hacerlo. Cada incidente grave en esta área ocurre en el espacio entre el aislamiento y la prueba de aislamiento. Un detalle a evitar en pantalla es la información específica de la máquina: la ubicación de los puntos de aislamiento, la numeración de las válvulas y los valores de energía almacenada deben figurar en la placa del equipo, no en una capacitación general que será vista por personas que trabajan con diferentes activos.
El procedimiento se estructura en diez escenas: dos sobre por qué "apagado" no significa "seguro", dos sobre la identificación de cada fuente de energía (incluida la almacenada), dos que guían el aislamiento y la aplicación del bloqueo en orden, una sobre la verificación mediante prueba de arranque, una sobre el bloqueo grupal y el traspaso de turno, una sobre las reglas para la retirada de candados y una sobre la vuelta al servicio de la máquina.

