Qué busca la audiencia de una conferencia
La audiencia de una conferencia busca una cosa: si el hallazgo cambia algo de lo que hacen. El contexto y la metodología existen para hacer creíble el resultado, no para rellenar el espacio, y una audiencia que llega a la diapositiva de resultados en el minuto once ya ha decidido cuánta atención le prestará.
La formación académica fomenta el orden opuesto, porque un artículo es leído por revisores que necesitan el método antes de la afirmación. Una charla no es un artículo leído en voz alta, y la audiencia de cada uno decide algo diferente. Lo que nunca debe llegar a la publicación son datos inéditos o material bajo embargo: una charla grabada circula y persiste de una manera que una sala no lo hace, y un embargo roto en video no puede ser retractado.
La presentación se estructura en ocho escenas: una sobre la pregunta y por qué es relevante ahora, una sobre lo que ya se sabía, dos sobre la metodología con la profundidad necesaria para confiar en el resultado, dos sobre los hallazgos en sí, una sobre las limitaciones expuestas claramente, y una sobre lo que se desprende de ello.

