¿Por qué un color se ve perfecto en pantalla, pero no en la impresión?
Un color cambia en la impresión porque ambos sistemas lo construyen de forma opuesta. Una pantalla emite luz roja, verde y azul, sumándolas; una imprenta aplica tinta cian, magenta, amarilla y negra que resta luz. Algunos colores de pantalla no tienen equivalente en tinta, y son precisamente esos los que se alteran.
Esa brecha de gama es la razón por la que una discusión sobre pruebas rara vez se debe a un error. El diseñador vio un color que la imprenta no puede reproducir, la imprenta produjo lo más parecido posible, y ambas partes describen el mismo archivo con precisión. Lo que no se incluye en la versión publicada es la condición específica de su imprenta: los perfiles ICC, los límites de tinta y las combinaciones de sustratos que utiliza son detalles comerciales que varían según el trabajo y deben figurar en el presupuesto, no en un módulo de formación.
La plantilla guía el archivo a través de siete escenas: una sobre color aditivo versus sustractivo, otra sobre la gama y qué colores no sobreviven a la conversión, dos sobre las verificaciones de preimpresión que detectan problemas antes de las planchas, una sobre el negro enriquecido y por qué es el fallo más común, otra sobre la prueba y lo que esta promete (y lo que no), y una última sobre qué enviar.

